Estrategia de la ciudad de Córdoba: fortalecimiento de la Atención Primaria de la Salud en el control de la enfermedad de Chagas
Por Marcela Marramá
Subsecretaria de Salud, Municipalidad de Córdoba, Argentina. Bioquímica por la Universidad Nacional de Córdoba, especialista en Microbiología y Magíster en Salud Pública.
La ciudad de Córdoba se ha convertido en un modelo de acción local, con políticas integrales que combinan programas sanitarios, trabajos territoriales, educación y articulación público-privada.
La enfermedad de Chagas representa uno de los principales desafíos sanitarios en América Latina. En Argentina, su historia está estrechamente ligada al desarrollo rural, la pobreza y las migraciones internas. Durante décadas, las estrategias de control se centraron en la erradicación del vector (la vinchuca), pero en los últimos años el foco se ha desplazado hacia el control de la transmisión materno-infantil, la vigilancia epidemiológica y la sensibilización de la población.
Historia y contexto general en Argentina
La detección de la enfermedad de Chagas en Argentina se remonta a principios del siglo XX. A partir de los años 60, el país implementó programas nacionales de control vectorial que lograron reducir significativamente la transmisión por vinchuca. Sin embargo, la transmisión congénita —de madre a hijo— sigue siendo un desafío relevante, especialmente en zonas urbanas y periurbanas.
El avance de los programas de control en embarazadas, la mejora de los diagnósticos serológicos y la descentralización de las políticas sanitarias han permitido que la Argentina se encaminara hacia la eliminación de la transmisión vectorial en varias provincias, incluida Córdoba.
Estrategias específicas en la ciudad de Córdoba
Contexto demográfico y sanitario
La ciudad de Córdoba cuenta con una superficie aproximada de 576 km² y una población estimada en más de un millón y medio de habitantes. La red municipal de Atención Primaria de la Salud (APS) está compuesta por 100 centros de salud, distribuidos en distintos barrios y zonas periféricas, que constituyen el primer nivel de atención dentro del sistema sanitario local.
El primer nivel mantiene articulación con el segundo nivel municipal, compuesto por la Dirección de Especialidades Médicas, y con el tercer nivel municipal y provincial, integrado por 7 hospitales. Además, el primer nivel mantiene coordinación con el tercer nivel provincial, donde se realizan los partos, garantizando continuidad y acceso a servicios de mayor complejidad cuando es necesario.
Estrategia municipal para la eliminación de la transmisión materno-infantil
En 2024, la Municipalidad de Córdoba lanzó la “Estrategia Municipal para la Eliminación de la Transmisión Materno-Infantil de Chagas”, en convenio con la Fundación Mundo Sano. Sus principales acciones incluyen:
- Tamizaje serológico en mujeres embarazadas y en edad fértil, integrando el diagnóstico serológico en los controles prenatales e incluyendo el screening en el Programa de Salud Sexual Integral.
- Móviles de salud itinerantes, que visitan los centros barriales y permiten realizar análisis, ecografías y diagnóstico de Chagas en terreno. Contamos con 4 móviles que recorren 3 centros de salud cada uno, es decir, que por día llegamos con laboratorio a 12 centros de salud, garantizando la accesibilidad al diagnóstico.
- Vigilancia epidemiológica integrada, que conecta establecimientos públicos y privados para mejorar la notificación y seguimiento de casos.
- Telesalud, orientada a la recaptación de casos positivos, seguimiento y control de tratamiento, permitiendo un monitoreo continuo y remoto de los pacientes.
- Capacitaciones y actualización continua de los equipos de salud, asegurando que el personal se mantenga informado sobre avances en diagnóstico, tratamiento y estrategias de prevención, fortaleciendo la implementación de la estrategia municipal y la atención de calidad a la población.
Esta estrategia local se enfoca en prevenir la transmisión congénita, reconociendo que en contextos urbanos el vector no es el principal problema, sino la falta de diagnóstico oportuno en mujeres embarazadas y en edad fértil.
Fortalecimiento de la Atención Primaria de la Salud (APS) y trabajos territoriales
El fortalecimiento de la Atención Primaria de la Salud (APS) constituye uno de los pilares más efectivos para consolidar el control de la enfermedad de Chagas en Córdoba. En este nivel se concentran las acciones de detección temprana, seguimiento clínico y educación comunitaria, permitiendo una respuesta continua y cercana a la población.
La APS es clave en un sistema de salud porque garantiza accesibilidad, continuidad y coordinación con niveles secundarios y terciarios, optimiza recursos y fortalece la participación comunitaria. Su enfoque integral permite implementar estrategias sostenibles de control de enfermedades, mejorar la salud materno-infantil y asegurar la integración de servicios públicos, privados y comunitarios.
Este enfoque territorial y de APS promueve una salud más equitativa, participativa y sostenida, donde el control del Chagas deja de ser una campaña aislada para convertirse en una política pública de largo plazo. A través de la proximidad con las comunidades y la educación sanitaria continua, Córdoba avanza hacia la eliminación de las vías de transmisión y el seguimiento integral de las personas afectadas.
Impacto del control en mujeres en edad reproductiva
La inclusión del diagnóstico de Chagas en controles prenatales o en mujeres en edad fértil aumenta significativamente la probabilidad de detección y tratamiento temprano. Esta medida no solo previene la transmisión vertical, sino que también permite atender casos crónicos que de otro modo pasarían desapercibidos. En Córdoba, este enfoque se integra con los servicios de salud sexual y reproductiva, convirtiéndose en un eje estratégico para la eliminación del Chagas congénito.
Estrategias de sensibilización
Para sostener los avances, la sensibilización de la población es esencial. En Córdoba, las principales estrategias incluyen:
- Campañas en redes sociales y radios locales para desmitificar la enfermedad.
- Jornadas comunitarias organizadas por los centros de salud sobre prevención y diagnóstico.
- Inclusión de la temática Chagas en la currícula de las escuelas municipales, promoviendo educación temprana sobre la enfermedad.
- Participación de universidades y organizaciones civiles para la difusión del conocimiento científico en lenguaje accesible.
Estas iniciativas buscan concientizar a la población sobre la persistencia de la enfermedad y romper la idea de que Chagas es exclusivamente rural o que ya no existen casos, promoviendo el acceso al diagnóstico y la prevención en todos los sectores de la comunidad.
A modo de conclusión
La experiencia de Córdoba demuestra que el control de la enfermedad de Chagas requiere una estrategia integral: combinar acciones con diagnóstico activo y oportuno, investigación científica, trabajo territorial, educación comunitaria y atención específica a las mujeres en edad reproductiva. Asimismo, se destaca la importancia de la actualización continua de los equipos de salud y su participación activa en el desarrollo y ejecución de la estrategia, así como de garantizar la accesibilidad al diagnóstico y al tratamiento. La articulación entre municipio y provincia, universidades y los sectores público y privado es fundamental para lograr un control sostenible y efectivo. El modelo cordobés puede servir como referencia para otras ciudades argentinas y latinoamericanas, resaltando la relevancia de la cooperación interinstitucional y comunitaria para la eliminación de la enfermedad.