A pesar de que casi toda mi carrera profesional la he desarrollado en entornos hospitalarios trabajando con paciente crítico, ha sido la parte más vocacional de la enfermería, que he desarrollado apoyando a diversas ONGs, la que ha colmado mis inquietudes y motivaciones. Trabajando con población vulnerable es donde me siento más cómoda. Desde hace 20 años, colaboro estrechamente en un proyecto sanitario con comunidades originarias de la Amazonía Boliviana. He participado en la formación de promotores de salud, campañas de Leishmania, programas de desnutrición infantil… y poco a poco he ido adquiriendo conocimientos en patología tropical.

En 2021 cursé el Máster de Medicina Tropical y Salud Internacional de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) y me llamó la atención especialmente la enfermedad de Chagas. A raíz de esto empecé a formarme y a pensar en cómo yo, enfermera de Urgencias de Atención Primaria de Mallorca, podría colaborar en el diagnóstico precoz de esta ETD en mi comunidad, dónde no había conciencia de lo que suponía.

A principios de 2023 tuvimos la suerte de conocer en un congreso a María Flores, investigadora de la Fundación Mundo Sano y el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), a quien planteamos el proyecto que teníamos en mente, pensando que no tendría ningún recorrido. Nuestra sorpresa fue que le pareció una idea pionera y que quería apostar por ella: enfermería + Atención Primaria + Chagas en zona no endémica. Así fue como pusimos en marcha en mi servicio el proyecto de investigación con la colaboración del CNM-ISCIII, la FMS y la OMS: “Detección precoz de la enfermedad de Chagas: uso de la prueba rápida en un servicio de urgencias de Atención Primaria de Mallorca como estrategia de oportunidad de integración sistemática.”

Desde el inicio, la Fundación Mundo Sano, el ISCIII y la OMS nos ofrecieron un gran apoyo técnico y científico, diseñando el material de comunicación y colaborando en la organización de diversas jornadas sobre Chagas en Mallorca. Fueron un éxito y contaron con la participación de destacados referentes.

En este estudio, aprovechábamos que pacientes o acompañantes procedentes de zona endémica de Chagas que acudían a urgencias por cualquier motivo, se informaran acerca de la enfermedad, les ofrecíamos una prueba rápida, acceso a un diagnóstico precoz y derivación a una atención especializada. Ante un resultado positivo, enfermería generaba una cita para que le tomen una muestra que posteriormente sería enviada al servicio de Microbiología para su análisis. Con un diagnóstico confirmado, el paciente era derivado a la Unidad de Medicina Tropical para recibir el tratamiento si estaba indicado. El coordinar/enlazar la Atención Primaria con la Atención Especializada y reunir un equipo multidisciplinario fue esencial para que el proyecto se desarrollara con mayor facilidad.

Con el fin de disminuir miedos y estigmas, mis compañeros de enfermería y yo misma explicábamos al paciente qué implicaba ese resultado. El contacto con una enfermera referente o gestora de casos (en este caso mi persona), se establecía desde ese primer momento. El acompañamiento cercano y personalizado de los afectados por Chagas facilitó la ruta asistencial, resolvíamos dudas y garantizábamos la adherencia correcta al tratamiento, logramos superar las barreras culturales y sociales asociadas al perfil de estos pacientes. Como resultado, el 100 % de los pacientes diagnosticados finalizaron el tratamiento. Sorteamos las barreras asociadas a esta enfermedad.

Cuando diseñamos el estudio la frase que más escuchaba era: “es fácil diagnosticar, lo que no es fácil es que los pacientes terminen el tratamiento, por diversos motivos, se pierden”. 


En España el paciente “tipo” afectado de Chagas es una persona migrante, la gran mayoría de Bolivia, cuya prioridad es trabajar para salir adelante, y una enfermedad asintomática como es el Chagas, en general, queda en un segundo plano. Aunque la responsabilidad es tanto del paciente como del sistema sanitario, podemos apoyarles. Actualmente disponemos de herramientas como el WhatsApp, clave para tener una comunicación ágil y coordinar internamente entre todos los departamentos implicados en la atención, pero sobre todo para que los pacientes tuvieran un acceso rápido y cercano con la enfermera referente. Se les daba pie y confianza a que contactaran por cualquier motivo a cualquier hora, se les enviaban consejos dietéticos pretratamiento, se recordaban y cambiaban citas consensuadas con su disponibilidad, se resolvían dudas en cuanto a posología y efectos secundarios. Muchas veces no entendían las indicaciones médicas y no se atrevían a preguntar en la consulta, pero a su enfermera referente, sí.  Ellos muy agradecidos, hasta unas empanaditas nos trajeron un día.

La enfermera gestora de casos o referente con formación en ETDs puede facilitar la comunicación entre distintos niveles asistenciales, participar en programas de cribado y educación comunitaria, promover la adherencia al tratamiento, asegurar una atención integral y continuada del paciente… en definitiva, mejorar la calidad de vida de los pacientes, asegurando un enfoque holístico que va más allá del tratamiento médico.

¿No es maravilloso que después de 25 años de profesión vuelva a estar motivada y que pueda trabajar en ETDs en mi propio país? Aún tenemos mucho por hacer, y está claro que, en equipo se llega lejos, así que ¡manos a la obra!