Considerando que alrededor de dos tercios de las personas con Chagas viven actualmente en zonas urbanas, que sólo el 10% lo sabe y siendo la mayoría de los nuevos casos originados por vía vertical, el abordaje preventivo en el primer nivel de atención es un desafío que nos interpela a quienes trabajamos día a día en dichos escenarios.

En particular, el Área Metropolitana de Buenos Aires es una de las regiones que más fuerte atracción ejerció en términos de migración interna e internacional en las últimas décadas. Un amplio porcentaje de la población que vive en los barrios populares, son oriundas o descendientes de personas de zonas endémicas.

 Es así que la institución que coordino, situada en el barrio de Chacarita, dentro de un asentamiento del centro de la Ciudad de Buenos Aires, se constituyó en un sitio clave para abordar el Chagas Urbano. 


Contexto general y Nacional 


En 2010, la Organización Mundial de la Salud (OMS) señaló la necesidad de buscar sistemas de diagnóstico que permitan una rápida detección de la infección por T. cruzi en los centros de atención del primer nivel que no cuentan con equipamiento de laboratorio. Desde entonces se realizaron algunos estudios para evaluar el desempeño de las Pruebas de Diagnóstico Rápido (PDR). La Organización Panamericana de la Salud (OPS) las recomienda para ensayos tipo ¨screening¨ en terreno.

En Argentina, el diagnóstico y tratamiento para Chagas en la población general suele ser tardío o no se realiza. Según la Ley Nacional 26.281/2007 debe testearse a todas las mujeres embarazadas, instancia en que los fármacos están contraindicados, lo que implica riesgo de transmisión vertical y la necesidad del estudio y seguimiento de los recién nacidos en los primeros 10 meses de vida. Asimismo, la evidencia demuestra que tratar a las personas con capacidad de gestar (PCG) antes del embarazo reduce significativamente la transmisión vertical, siendo el tratamiento recomendado en esta población. 

Contar con herramientas de baja complejidad que permitan detectar la infección en personas con capacidad de gestar, en el primer nivel de atención, podría ser una estrategia sumamente valiosa que permita realizar el tratamiento de forma oportuna.

A pesar de las recomendaciones de OPS/OMS, las experiencias exitosas en el uso de PDR para otras infecciones (como VIH y sífilis), y su aprobación por ANMAT, el Ministerio de Salud de Argentina aún no las ha incorporado en las normativas nacionales debido a la escasez de datos sobre su desempeño en terreno.


Un nuevo reto


Si bien la sanción de la ley nos ha permitido mejorar la aproximación a los futuros nuevos casos, enfrentamos desafíos para completar el seguimiento en recién nacidos de madres infectadas. Expresiones como: “la madre no regresó con su bebé”, “no podemos localizarla”, “el teléfono ya no corresponde” o “parece que se mudó” son frecuentes en nuestras prácticas, reforzando la importancia de intervenir antes de la gestación.

Por lo tanto, instalar el tema en la Ciudad de Buenos Aires, facilitar el diagnóstico y garantizar el tratamiento de las PCG previa al embarazo, se convirtió en nuestro reto.

En un trabajo conjunto con el Instituto Nacional de Parasitología, durante 2023 desarrollamos una investigación con el propósito de evaluar el uso de Pruebas de Diagnóstico Rápido como estrategia para el tamizaje de infección por T. cruzi en el primer nivel de atención, buscando generar evidencia para su eventual inclusión en las normativas nacionales.

Nos propusimos como hipótesis de trabajo que “el buen desempeño de las PDR para detectar la infección por T. cruzi permitirá mejorar el acceso al diagnóstico oportuno de Chagas en PCG, en efectores de baja complejidad en el primer nivel de atención”. Asimismo, conocer la situación epidemiológica de las personas con capacidad de gestar de una población urbana en riesgo, a través de la implementación en terreno de herramientas que simplifiquen el diagnóstico constituiría una estrategia orientada a una mejor atención de la salud y altamente costo-efectiva en el abordaje integral del Chagas.


Algunas reflexiones

A pesar de las limitaciones en la sensibilidad observadas en nuestro estudio, las PDR mostraron ser herramientas útiles, prácticas y aceptadas por la población. Esto las convierte en una opción viable para ampliar la cobertura diagnóstica y terapéutica en PCG, con el objetivo de prevenir la transmisión vertical en futuros embarazos. Asimismo, la implementación del proyecto de investigación fue un puntapié inicial para sensibilizar al personal de salud y a la población del barrio en torno a la temática.

Nuestro próximo desafío es capacitar a los profesionales del primer nivel de atención en el manejo de la infección por T. cruzi en PCG, fortaleciendo al mismo tiempo la articulación con especialistas del segundo nivel. Este enfoque integral es clave para mejorar la prevención y el tratamiento del Chagas en contextos urbanos.