Hacia una Cobertura Efectiva de la Enfermedad de Chagas: Un Enfoque Comunitario en Poblaciones Migrantes en Barcelona.
En primera persona - Jordi Gómez i Prat
Trabajo desde 1999 en el equipo de Salud Pública y Comunitaria (eSPiC). El eSPiC nació en 1994 en la Unidad de Salud Internacional Drassanes del Institut Català de la Salut, en Barcelona, Catalunya. Desde entonces trabajamos para promover una atención sanitaria equitativa, integral y sostenible, orientada a abordar las necesidades de salud a nivel individual, familiar y comunitario, especialmente en el ámbito de la salud internacional y las migraciones.
Desde 2013, mi equipo forma parte del servicio de enfermedades infecciosas del Hospital Universitario Vall d’Hebron y del Instituto de Investigación Vall d’Hebron (VHIR). La dimensión humana y profesional ha sido, y sigue siendo, el eje vertebrador del equipo interdisciplinario, construido a lo largo de los años por médicos, enfermeros, agentes comunitarios de salud y personal administrativo, además de colaboraciones puntuales con antropólogos y psicólogos, entre otros profesionales.
La accesibilidad a los servicios de salud
¿Por qué algunas personas recurren a los servicios de salud y continúan los tratamientos, mientras que otras no lo hacen? Un sistema de salud sólido garantiza que las personas se mantengan saludables o que, cuando enferman, puedan acceder a una atención adecuada a sus necesidades, completar los tratamientos y sentirse satisfechas con el sistema. La accesibilidad se define como la proporción de la población objetivo que, teniendo una necesidad de salud, puede acceder a una intervención adecuada que resuelva su condición.
El modelo de Evaluación de la Cobertura de los Servicios de Salud, desarrollado por Tanahashi y adoptado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), conceptualiza cinco etapas en el camino hacia una cobertura efectiva: (i) disponibilidad, (ii) accesibilidad, (iii) aceptabilidad, (iv) contacto y (v) cobertura efectiva.
Nuestro trabajo
Los enfoques basados en la comunidad han demostrado ser efectivos para mejorar el acceso temprano al diagnóstico de la enfermedad de Chagas (EC). Las acciones comunitarias que describimos se llevaron a cabo en el Consulado General de Bolivia en Barcelona —con el que mantenemos una estrecha colaboración desde 2014— y comenzaron con actividades de sensibilización sobre la EC. Posteriormente, el eSPiC ofreció cribado serológico in situ, así como confirmación diagnóstica, tratamiento antiparasitario y seguimiento en la Unidad de Salud Internacional Drassanes–Vall d’Hebron (USIDVH).
Desde nuestra lógica de trabajo, si bien la detección, el diagnóstico, el tratamiento y el seguimiento suelen considerarse procesos separados, dentro de un marco comunitario el concepto de “seguimiento integral” comienza con el cribado y se extiende a lo largo de la vida, hasta alcanzar la curación parasitológica o la desaparición de las manifestaciones clínicas y sus complicaciones.
En Barcelona, el eSPiC se ha convertido en un referente en acciones comunitarias dirigidas a poblaciones en riesgo de EC. Estas iniciativas se desarrollan de manera colaborativa con las propias comunidades, promoviendo estrategias de prevención y comunicación que fortalecen la confianza mutua y la comprensión sociocultural entre el sistema de salud y la población destinataria. Desde 2008, el eSPiC y la Asociación de Amigos de las Personas con la Enfermedad de Chagas de Barcelona (ASAPECHA Barcelona) han implementado diversas acciones comunitarias in situ para promover la detección de la EC y mejorar la accesibilidad al diagnóstico y al tratamiento.
El trabajo realizado por nuestro equipo a lo largo de estos años sugiere que las estrategias de seguimiento basadas en la comunidad son especialmente recomendables. Estas estrategias facilitan un continuo de atención integral, desde el cribado en el territorio hasta la adherencia al tratamiento, lo cual resulta fundamental para alcanzar los objetivos establecidos para la enfermedad de Chagas en la Hoja de Ruta de la OMS sobre Enfermedades Tropicales Desatendidas hacia 2030.
Nuestros resultados demuestran que las acciones comunitarias personalizadas, que comienzan con cribados in situ, pueden mejorar la detección temprana y promover un continuo de atención más completo para enfermedades parasitarias crónicas como la EC y la estrongiloidiasis. Asimismo, la implementación de estrategias de seguimiento adaptadas al contexto local puede fortalecer la adherencia y la finalización de los tratamientos.
Sin embargo, se requiere más investigación para explorar las razones de la no aceptación de las estrategias de cribado, así como de la interrupción del tratamiento y/o del seguimiento, y para diseñar intervenciones innovadoras que permitan reducir estas barreras. El uso de herramientas digitales, como el Programa de Salud Comunitaria con el Sistema de Encuestas de Salud (HSUS), puede contribuir a cerrar brechas en la comunicación y en el seguimiento de los pacientes.
Conclusión
Aunque soy consciente que alcanzar los objetivos de eliminación de las enfermedades transmitidas por vectores establecidos en el Plan de Acción de la OMS para las Enfermedades Tropicales Desatendidas 2021–2030 es una tarea altamente complicada, en mi experiencia hay tres elementos que resultan esenciales para avanzar hacia la consecución de los mismos:
- Estrategias de cribado descentralizadas y basadas en la comunidad, desarrolladas en entornos confiables y accesibles (como los consulados), que involucren a trabajadores comunitarios de la salud.
- Mejora de los sistemas de comunicación y derivación entre los centros de atención primaria y los servicios de salud especializados.
- Circuitos de atención integrados y coordinados territorialmente que garanticen la continuidad del cuidado en los lugares donde viven las personas.
Al abordar estos elementos, los sistemas de salud pueden avanzar desde una cobertura parcial hacia una cobertura efectiva, tal como lo planteó Tanahashi, asegurando no sólo el acceso, sino también la finalización de todo el proceso de diagnóstico, tratamiento y atención.